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Cerveza Schneider Weisse

29 noviembre, 2017

Hoy vamos a hablar un poco sobre la cerveza Schneider Weisse, tocaremos algo de historia, curiosidades y recopilaremos algunas opiniones que vienen circulando por Internet.

La historia

La historia de la cervecera viene a ser la misma de todas las bávaras: se funda hace tropecientos años, empieza a hacer cerveza, sigue, llega la guerra, la destruye, la vuelven a construir, vuelven a hacer cerveza y hasta hoy. Y ya.

En este caso, empieza en 1856, cuando Georg Schneider –entonces maestro cervecero real y arrendatario de la Weisses Höfbraus de Múnich, de propiedad estatal entendiendo por estado al Rey- le compra a Luis II de Baviera, el Rey Loco, el derecho a hacer cerveza de trigo. Más tarde compra una de las cervecerías más antiguas de la ciudad, la Maderbräu, y la renombra como Weisses Bräuhaus: es aquí cuando empieza la producción de Schneider Weisse, en 1872. Sus hijos y nietos –todos, hasta hoy, se llaman Georg Schneider; nos llegamos por el sexto- siguen con el negocio en una línea continuista y elaborando casi únicamente cerveza de trigo. Tras varias reformas, ampliaciones, etc., en 1944, en la recta final de la II Guerra Mundial, la fábrica de Múnich es completamente destruida. La producción se traslada a Kelheim, donde sigue en la actualidad aunque también tiene instalaciones en Saal. En estas décadas hay poco que reseñar aparte de un incremento constante en la producción y en la reputación de la cervecera. Hoy cuenta con varias referencias y fama mundial.

Curiosidades

Tantos años de historia han dado para mucho, y más en una cervecera en cierto modo pionera (para lo que suelen ser las cerveceras alemanas).

Podemos destacar algunos datos:

  • Fue la primera empresa en registrar un logo y una marca para la cerveza de trigo (1894). Es, por tanto, la marca más antigua de este tipo de cervezas (el logo cambió ligeramente).
  • Es la “inventora” de la weizendoppelbock, su legendaria Aventinus (1907).
  • El actual propietario, Georg Schneider VI, diseña todas las etiquetas de sus cervezas personalmente.
  • En Alemania tiene fama de ser un gran empleador, cuidando mucho a sus trabajadores y empleados. Ha ganado varios premios por eso.
  • Tiene una cerveza a partir de una colaboración con el famoso Garrett Oliver, maestro cervecero de Brooklyn: su Hopfenweisse. Ésta está hecha con la receta del americano; por su parte, Brooklyn tiene otra cerveza homónima, hecha en EE.UU. con receta de Hans-Peter Drexler, el maestro cervecero de Schneider.

Las cervezas

Como hemos dicho, todas las referencias de Schneider-Weisse son de trigo, aun en diferentes estilos. Tanto el trigo como la cebada empleados en sus cervezas se producen en un radio de pocos kilómetros en torno a la cervecera, así como el lúpulo empleado que, salvo alguna excepción, es Hallertau. Con estas premisas comunes, Schneider-Weisse tiene actualmente 10 referencias (aunque alguna ya no se haga, es fácil de encontrar), llamadas Tap excepto su Eisbock, que se llama simplemente Aventinus:

– Tap 1, Meine Blonde Weisse: ligera pero con enjundia, bastante cítrica.

– Tap 2, Mein Kristall: versión filtrada de la anterior. Muy referescante.

– Tap 3, Mein Alkoholfreies: su 0,0.

– Tap 4, Mein Grünes: orgánica, para mi gusto es la peor de todas. Algo desordenada y basta.

– Tap 5, Meine Hopfenweisse: de las más recientes en su catálogo, es una doppelbock impresionante, colosal. Majestuosa, redonda y con un equilibrio y un cuerpo portentosos. De las mejores cervezas de trigo que he probado jamás.

– Tap 6, Unser Aventinus: también extraordinaria, muy oscura, es la versión inicial para la Eisbock y la Tap X Barrique. Es la más premiada de sus cervezas.

– Tap 7, Unser Original: se supone que es la réplica de la primera cerveza de trigo hecha por Schneider-Weisse. Una gran cerveza, también.

– Tap 11, Unsere Leichte Weisse: La light del catálogo. No la he probado.

– Tap X, Mein Nelson Sauvin: Cerveza “experimental” (por llevar ese lúpulo, nada más), se hizo un único lote en 2011. Es la más “extraña” de sus cervezas, pero muy buena, y también la más cara (con mucho).

– Tap X, Mein Aventinus Barrique: es la Tap 6 envejecida en barril de vino tinto. Le aporta más graduación y complejidad.

– Aventinus Eisbock: Grandiosa Eisbock de trigo. Con un aroma arrollador y una extraordinaria potencia contenida, puede resultar algo dulzona. A mí me chifla.

La entrevista

Para que nos comente algo más de la cervecera y de Alemania en general, Stephan Buntz, Biersommelier y RRPP de Schneider Weisse ha sido tan receptivo como amable (mucho). Le agradecemos su tiempo y esfuerzo, y ya no os aburro más: he aquí la entrevista.

Empecemos con vuestro catálogo. ¿Cómo describirías la evolución de vuestras cervezas a lo largo de los años?¿O es precisamente la ausencia de evolución vuestro principal valor?

Bueno, usemos como ejemplo nuestra TAP 7 Unser Original. Es una cerveza clásica de trigo que se lleva haciendo 140 años. Internacionalmente, ha triunfado siempre (Oro en la WBC y en la EBS, etc.). Los consumidores adoran esta cerveza y no quieren que cambie, así que desde 2008 hacemos la Meine Hopfenweisse que, aunque sea de trigo, está muy lupulada y no parece la clásica cerveza de trigo. Hoy en día creemos que esta cerveza tiene un potencial tremendo. Y con la serie TAP-X queremos hacer nuevas cosas y mostrar al consumidor las posibilidades del trigo.

Probablemente, las TAP-X son la más “extrañas” de todas, en el sentido en que se apartan del grueso de vuestra producción. ¿Cuál es su historia?

Sí, es cierto que la serie TAP-X pretende ser diferente. Con ella queremos mostrar lo lejos que el sabor de una cerveza de trigo puede llegar. De ahí que nuestros maestros cerveceros piensen en una especialidad nueva y extraordinaria, y misteriosa (por eso la “X”).

Me puedo imaginar la respuesta, pero ¿os habéis planteado hacer una cerveza que no sea de trigo?

No, jamás. Schneider Weisse quiere permanecer como un especialista en cervezas de trigo. Queremos concentrarnos en el estilo y estamos buscando resultados perfectos. Por otro lado, hay muchísimas posibilidades en el trigo; el potencial está lejos de agotarse.

Vosotros, que dais tanta importancia a la tradición, ¿cómo veis las cervezas y cervecerías extremas, experimentales, etc.?¿Es un paso adelante o solamente una extravagancia puntual?

A mí me gustan los experimentos porque te ayudan a investigar tus límites. Es genial que diferentes cerveceras se ocupen de estilos tan versátiles. Y las cervezas especiales y “locas” atraen a la prensa y, por tanto, a los consumidores.

Vayamos ahora con el mercado alemán. Hay quien dice que el problema de las cervezas alemanas es que son “aburridas”, por aquello de que llevan siglos haciendo exactamente lo mismo y que eso será seguramente lo que hagan los próximos doscientos años. ¿Estás de acuerdo?

Bueno, actualmente hay cierto movimiento en el mercado alemán. Por supuesto que hay cervezas muy parecidas, pero esas también tienen su valor. Está muy bien ahora incluso las grandes corporaciones alemanas estén planteándose estilos más novedosos, y creo que es sólo el principio. En el futuro, muchas de las cervezas más excitantes vendrán de Alemania.

Precisamente en los últimos meses he visto en las tiendas IPAs, Imperial Stouts, Pale Ales, etc. alemanas, lo que de hecho es bastante novedoso para nosotros. ¿Te refieres a eso?

Como he dicho, llevará tiempo a las cerveceras alemanas, pero algunas ya nos están sorprendiendo con nuevas creaciones. Y los consumidores también están ahora más predispuestos a probar cosas de recién llegados. Esto no siempre había sido así, así que…

Hay un dato que a mí me sorprende y no sé si me preocupa: las cifras del consumo de cerveza en Alemania llevan años cayendo, y las perspectivas no son mucho mejores. ¿Cómo debemos interpretar esto? Que Alemania deje de beber cerveza viene a ser como una señal del Apocalipsis, ¿no? ¿A qué se debe esta tendencia?

Es cierto que el mercado de la cerveza está cayendo en nuestro país. El motivo es que durante los últimos años no se ha hecho mucho por la cerveza, y la juventud ha estado buscando alternativas. Los combinados tampoco ayudan. Pero justo ahora hay una corriente muy positiva, y es que la gente habla mucho sobre cerveza. Con conceptos innovadores, seremos capaces de atraer nuevos consumidores y recuperar los antiguos. Estoy convencido de que en los próximos años los alemanes volveremos a beber más cerveza.

Fuente: boystout